¿Por qué hoy debería usted considerar la posibilidad de optar por estudiar una carrera en modalidad virtual?

Ana Maria Charris 0 Comments

“Sólo en América Latina no se valora la educación virtual”, Josep María Duart, experto internacional acerca de esto

El modelo de educación tradicional ha empezado a quedar un poco obsoleto por estos días, en la educación superior ya que la creación y diseño de nuevas plataformas digitales ha permitido que más personas accedan a las universidades en su país. Y esta nueva modalidad está llegando cada vez a más personas, ha sido muy rápido el ritmo con el que se ha aumentado.

Pese a este favorable crecimiento, muchas personas aún siguen pensando que la educación virtual, es sinónimo de mediocridad y de muy pésima calidad. Pero este es un pensamiento errado y totalmente guiado por la falta de información.  Y es que no conocen que los programas de esta modalidad requieren de la misma preparación y complejidad tal como una carrera que se estudie presencial.

Es necesario reconocer la transformación que le ha dado la educación virtual a los modelos tradicionales de educación, a los que se ha acostumbrado Colombia, y que apenas se está comenzando a incursionar esta forma de estudiar en algunas universidades.

“Desafortunadamente en América Latina y en Colombia una de las características más grandes por la que es conocida la formación virtual y a distancia es que según, son las carreras virtuales de menor calidad que las que se hacen de manera presencial. Pero esto es del todo falso. En los países de Europa, Asia o en Estados Unidos este prejuicio no existe, en lo absoluto. Los grandes movimientos de educación digital se han producido en estos territorios. De hecho, la creación de los cursos Mooc se le adjudica a la Universidad de Stanford. Las mejores instituciones en educación superior como Yale, Cambridge, Oxford tienen cursos online o de aprendizaje combinado. Lo de no valorar esta metodología sólo ocurre aquí. Las mejores universidades en Colombia están intentando dar el paso para abrirse a la educación virtual, pero ninguna se ha atrevido a meterse de lleno. Las que sí lo han hecho paradójicamente son las que no están acreditadas en alta calidad y eso ha contribuido a que se cree un imaginario negativo en torno a la educación virtual”, aclaró contundentemente Joseph María Duart, quien es experto en el tema y asesora diferentes universidades como la Cooperativa de Colombia, en materia de esto. Además es profesor e investigador de la Universidad Oberta de Catalunya.

Agregó además que: “En un principio el problema que ha habido en este país y muchos otros es que el uso que se ha hecho por parte de algunas universidades con criterios no basados en calidad. Básicamente se ha pensado que esto era fácil porque consistía en subir unos PDF y en tener un computador, pero se ha olvidado que lo más importante es crear un modelo de formación tan o igualmente bueno y posible que los demás. Por ejemplo, en Estados Unidos uno de los colectivos que más se forman online es el de las enfermeras y uno podría pensar que se necesita el contacto presencial para adquirir esos conocimientos, pero no; y no hablemos de otras disciplinas como las Humanidades y carreras afines a los negocios. Hay que entender que lo único que cambia en esta modalidad es el entorno: aquí no hay un salón con profesor, hay un espacio compartido llamado Internet y el estudiante puede acceder cuándo y cómo quiere. A pesar de que los estudiantes sean autónomos y aprendan a su ritmo, la figura del profesor es fundamental y su calidad como docente primordial. A su vez, hay que saber que como ha cambiado el medio de aprendizaje, también las dinámicas. Muchos estudios han demostrado que el nivel de participación en clase de los estudiantes de modalidad virtual es mucho mayor que los que optan por la educación tradicional”.

Cabe resaltar que los estudiantes graduados en esta modalidad y se convierten en trabajadores profesionales llegan a adquirir las mismas competencias con valores agregados de autocontrol, autodisciplina y la capacidad para trabajar en equipo, según lo explicó Josep.

“Yo diría que la disciplina es algo que se adquiere y aprende. Hay que entender que una de las primeras cosas que se debe hacer si se opta por esta metodología es planificarse. Se necesita unos espacios de tiempo para trabajar y también unos de estudio para desarrollar los contenidos”, indicó igualmente.

“Ambas modalidades son complementarias, tanto la tradicional como la virtual, y creo que existirán por mucho tiempo. Siento además que el verdadero éxito está en la hibridación: saber aprovechar lo mejor de cada metodología. Hace años, cuando empezaron a aparecer los libros electrónicos y los medios digitales se llegó a pensar en la completa extinción de lo impreso, pero hoy en día eso no es así. La gente continúa imprimiendo. Más bien, podría decir que hace diez años existían universidades que no tenían estos medios tecnológicos que hoy existen en las aulas y dudaban de su reputación, hoy la realidad es otra y todos se están volcando por el universo tecnológico. En pleno siglo XXI nos estamos dando cuenta que la formación no sólo se da en la universidad o en el colegio, sino a lo largo de la vida. La sociedad cambia y los conocimientos también, por eso nosotros los pedagogos debemos continuar formando mientras trabajamos y nos adaptamos perfectamente a estos cambio”, acabó señalando este experto.

TOMADO DE: WWW.SEMANA.COM

 

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