NIÑOS FELICES…ADULTOS SANOS

Ana Maria Charris 0 Comments

Papás: si hacen a sus pequeños felices en casa,  harán de ellos adultos sanos; Así lo revela un estudio reciente realizado por el sociólogo Matthew A. Anderson

Los niños que logran ser felices en casa y desde pequeños mantienen excelentes relaciones con sus padres, logran tener una mejor salud, desarrollándose en óptimas y mejores condiciones para su vida cuando grandes.

Recientemente el sociólogo Matthew A. Anderson, de la Facultad de Artes y Ciencias en la Universidad de Baylor en los Estados Unidos, a través de un estudio aplicado a más de 1.600 individuos, reveló que la relación buena o mala de los hijos pequeños con sus progenitores, afecta en su salud positiva o negativamente, de acuerdo como sean los vínculos afectivos. No sólo en la infancia y/o adolescencia sino en su etapa de adultos y hasta puede llegar a influir por décadas.

Esta investigación es la que se arrojó hace poco, pero frente al tema, se vienen hace ya varios años llevando a cabo estudios al respecto, que de igual forma han comprobado que los niños cuando crecen en ambientes sanos con sus padres, se muestran con mejores habilidades sociales y comen mucho más sano.

Quienes desde infantes son atendidos por sus papás, sintiéndose cómodos, seguros y protegidos en su casa. Hacen de sus rutinas diarias, labores que les favorecen, así por ejemplo, practican actividades físicas y al momento de alimentarse, lo hacen de una forma más sana y saludable.

La misma investigación que fue publicada en la revista Journal of Health and Social Behavior, explica las consecuencias que según el estudio, puede traer consigo para los menores que no tienen buenas relaciones con sus padres. Les afecta en cuento a su nutrición, puesto que suelen alimentarse con comidas rápidas, grasas, fritos, etc. También les desfavorece en cuanto a sus rutinas diarias ya que suelen ser irregulares y se sienten fatigados constantemente.

Incluso los débiles lazos con los progenitores, perturba los aspectos tanto  emocional como social, por ello la calidad de vida se ve deteriorada.

El impacto negativo que puede llegar a tener una persona al nacer y desarrollarse en un lugar socioeconómico en muy bajas condiciones, gracias al amor paterno y materno,  se puede alcanzar a corregir ese impacto. Haciendo de este una oportunidad para que el niño se desenvuelva con mejor actitud ante las situaciones desfavorables que se le puedan presentar en su vida cotidiana.

Forjando así una comparación con aquellos niños que sí pueden tener mejores condiciones en su ambiente socioeconómico, pero son víctimas de abusos, estos podrían presentar a mediano plazo problemas de salud. Así lo concluyó Andersson con su investigación ardua y explicita en esta temática.

Por eso desde la Fundación Arquidiocesana de Educación creemos que el amor es la fuerza más poderosa del universo. No se le olvide amar a sus hijos todos los días, demuéstreselo con acciones más que con palabras.

Mucho amor en sus hogares y recuerda que este año en Funade seguimos creciendo para ser 10+.

TOMADO DE: WWW.MUYINTERESANTE.ES

 

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