La salvación de un pueblo. Por: Brayan Padilla.

Ana Maria Charris 0 Comments

Se cuenta en antiguas historias que hubo un pueblo donde la mayoría de sus habitantes  se negaba a creer en la existencia de  Dios, pues ellos no sentían su amor, además se sentían abandonados por él.

Pero no todos sus habitantes pensaban así, en  este pueblo existía un niño  bastante  diferente a los demás, él sabía que Dios si existía, que Dios no los había abandonado, que él los dejo en la tierra para cumplir un propósito.

Este chico una noche le preguntó a su padre ¿qué pensaba él sobre Dios? a lo que el padre le respondió –él no nos quiere, él nos dejó acá en la tierra mientras el disfruta en el paraíso-  el chico le respondió: “pero… y si nos dejó en la tierra fue por alguna razón” – ¿no crees?

El padre del chico responde -dime una sola razón para dejar a tu creación morir en la tierra- a lo que el chico responde:  -no sé, tal vez sea para difundir su palabra y cumplir un propósito- en ese momento el padre queda en silencio lo mira se ríe y dice –está bien campeón, si tú lo dices es así-  después de esa pequeña charla el chico se fue a dormir, pasaron semanas y las palabras del chico aun  resonaban en la cabeza del padre eso lo llevó a preguntarse si su hijo tenía razón en lo que decía.

Ese mismo día ocurrió una tragedia, el pueblo entero ardía en llamas había muchos heridos cuando de repente se escuchó el grito de alguien herido que se preguntaba:

¿Porqué Dios, que hicimos para merecer esto? en ese momento todo quedó en silencio

Y empieza a llover, la lluvia va apagando poco a poco las llamas del incendio y cuando todo termina sale el sol y se escucha una voz  desde el cielo que dice: “Este pueblo yo no lo abandoné  los puse a prueba a todos ustedes pero solo una persona logró pasar la prueba, ese niño fue la única persona que logró confiar en mí y el será aceptado en el paraíso y vendrá conmigo a vivir eternamente en el cielo – todo el pueblo estaba callado no lo podían creer estaban asombrados pero uno de los hombres de allí no se pudo contener y le preguntó con humildad  “¿Cómo podemos hacer para llegar al paraíso  contigo, Señor?

A  lo que Dios le respondió  –arrepintiéndose de sus pecados –

Desde ese día, los hombres comenzaron a creer en Dios y a obedecerlo y también desde ese día hubo paz en ese pueblo

Entre tanto, el padre del niño volteó la mirada al cielo y agradeció a Dios por haberle regalado ese hijo que hizo que mirara hacia Èl con ojos de amor, el chiquillo fue el ejemplo para todo el pueblo y todos los días los habitantes de allí se reunían a escuchar la palabra de Dios en los labios de ese ser que el Creador puso en ese pueblo para que creyeran  en Èl.

                        

 

 

Por: Brayan Padilla 10°

Colegio Seminario Conciliar San Luis Beltrán.

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