¿Cómo alivian el estrés escolar los chinos?

Ana Maria Charris 0 Comments

En China se implementan estrategias para lidiar con los múltiples compromisos académicos que a los alumnos les genera tensión

La mayoría de los niños, a pesar de sólo tener unos cuantos años de vida, comienzan a tener estrés escolar por los compromisos académicos que les generan prensión y tensión muscular.

En Shanghái, una ciudad localizada en el este de China, la Comisión de Educación emprendió una campaña, la cual busca reducir la tensión a la que se exponen los pequeños desde el comienzo de su vida escolar. Esto les permitirá, además lograr excelentes resultados académicos ya que se aliviará la presión.

En China, existe una histórica y exigente educación, la cual empieza a ser aplicada desde los niños a muy temprana edad. Y hoy, se busca fomentar esfuerzos para reducir los niveles de estrés escolar. Por el momento se ha decidido que durante las 2 primeras semanas del semestre los docentes no harán exámenes de clasificación y además no podrán dejar a los estudiantes en horarios extraescolares.

Por otro lado, los concursos de matemáticas a los que están acostumbrados los niños, no se harán este año, ya que esto les genera mucha presión por parte delos padres hacia sus hijos, puesto que los ganadores obtienen un punto extra para acceder a la educación superior. La medida fue anunciada por 3 entidades organizadoras de esta competencia.

Tania Saleem, lleva 10 años siendo maestra, y ella sabe muy bien al agotamiento que se da en los niños por tener que cumplir con jornadas académicas extensas que los lleva a cumplir con horas extras, ya que según ella, los padres pretenden ver a sus hijos perfectos, porque la educación es una cadena, que luego de irles bien en la escuela tienen más rápido acceso a la educación superior para poder entrar a la mejor universidad: “La mayoría de mis niños tienen clases extraescolares de música, baile, idiomas… es demasiada presión para tan corta edad, ya que los padres esperan que sus hijos sean perfectos. Los niños empiezan a vivir esa presión desde muy pequeños, pues la educación es vista como un “paso a paso”, primero buscar entrar en “la mejor escuela superior” para luego poder acceder a “la mejor universidad. Es muy agotador para los niños, no es sano”, explicó a Efe, la profesora de 33 años, cuyo origen es Pakistán.

Cada año, aproximadamente 10 millones de estudiantes se enfrentan al examen “gaokao” que deben hacer para entrar a la universidad, ya que desde primaria y bachillerato los padres invierten en educación, clases privadas, tutores, una suma de dinero para que logren pasar la evaluación que es todo un acontecimiento y así en su vida de adultos puedan conseguir un empleo que genere una vida remunerada.

Aunque los hijos también invierten el esfuerzo y el tiempo, la obsesión de los padres llega al punto de que en ciudades tales como Pekín, las familias se mudan para buscar zonas, más cercanas a las universidades, las cuales son muy escasas en China.

Definitivamente los casos alertan que la situación es grave. Se han presentado suicidios, el año anterior fueron 35 estudiantes en Hong Kong, y en los últimos 10 días de este año, en coincidencia con el comienzo de la jornada escolar, ya van 3 estudiantes, según lo revelan datos de la Oficina de Educación. Frente a esto, muchos colegios como el I de Nankín, cuenta con un Centro Internacional, en el cual se ha implementado un sistema bancario escolar que les da más oportunidades a los estudiantes, de pedir prestadas décimas de notas si suspenden, luego las deben devolver con sus méritos logrando ganar los exámenes.

Por otro lado, una docente de 30 años, Scholastica Tanyi, nacida en Carolina del Norte (Estados Unidos), opina que con los padres más contemporáneos, la tradición empieza a cambiar: “Algunos padres más jóvenes son más relajados y entienden que sus hijos necesitan otro tipo de esparcimiento. El fin de la política del hijo único ayudará también a rebajar la presión, pues durante décadas los padres sólo han tenido un descendiente en el que volcar sus esfuerzos. Yo enseño inglés en una academia y veo cómo con solo 9 años los niños se llevan libros y libros de deberes a sus casas. Muchas veces llegan a la clase de inglés preocupados porque no les ha dado tiempo de hacer los deberes. Por las noches se acuestan tarde para hacer las tareas y por las mañanas madrugan mucho si no les ha dado tiempo.”

Muchas veces en este lado por Colombia, también hay presión por la que desde muy chicos, los niños empiezan a sufrir estrés escolar. Esté atento y si es usted padre o madre de familia, mantenga su comportamiento siendo el mejor educador para su hijo/a y sea 10, porque en Funade este año, crecemos para ser 10+.

 

TOMADO DE: WWW.ELTIEMPO. COM

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